Popol Vuh

I. La tierra

Ésta es la raíz de la antigua palabra, 
aquí,
K’iche es su nombre.
Aquí escribiremos
dejaremos sembrada la antigua palabra
el principio
el fundamento también de todo lo que ha sido hecho
en la ciudad k’iche 

el pueblo de la gente k’iche.

Así, pues, recibiremos la demostración
la aclaración
el cuento también de lo oculto

de lo aclarado por Tz’aqol
B’itol
Alom
K’ajolom, son sus nombres,
Junajpu Tlacuache
Junajpu Coyote
Gran Jabalí Blanco
Pizote
Tepew
Q’ukumatz
Corazón del lago
Corazón del mar

el de los platos verdes

el de las jícaras verdes,
así es dicho
se define
se nombra a la partera
al abuelo
Xpiyakok
Xmukane, son sus nombres,
el que abriga

el que cubre 

dos veces partera
dos veces abuelo,

así se dice en la palabra kiché.
Entonces lo contaron todo
con lo que hicieron también, 

en la claridad de la existencia,
en la claridad de la palabra.

Esto escribiremos ya dentro de la voz de Dios
ya en el cristianismo
lo sacaremos,
porque ya no existe el instrumento para ver,
el Popol Wuj,
el instrumento para ver con claridad, 

llegado del otro lado del mar, 

el cuento de nuestra oscuridad
el instrumento para ver con claridad la vida, 

así es dicho.

Existe el libro original,

antiguamente escrito,
solamente está oculta la cara del que lo ve
del que lo medita.
Grande es el trabajo
el relato, también, 
de cuándo se ha acabado 
la formación
de las esquinas de todo el cielo
la tierra
la formación en cuatro esquinas 

la división en cuatro costados
su medición
la cuádruple ubicación de palos 

el doble cercamiento con cuerdas
la tensión de lazos en el cielo
en la tierra 

las cuatro esquinas
los cuatro costados, 

así se dice por parte de Tz’aqol
B’itol
madre
padre de la vida 

de la creación
el que da el aliento 

el que da el espíritu vital
el procreador 

el que da conciencia 
a la población luminosa
a los hijos luminosos de mujer

a los hijos luminosos de hombre
el que medita

el que piensa en todo 
lo que existe en el cielo
la tierra
el lago
el mar.
Así es el relato de lo que todavía está en suspenso
de lo que todavía está callado 

de lo que está silencioso 

de lo que todavía está sosegado 

de lo que todavía está en silencio 

de lo que está vacío también en el cielo.

Esta es la primera palabra 
el primer cuento:
no había un hombre
un animal
paja
bosque
solo, únicamente, el cielo existía

no estaba visible la superficie de la tierra 

solo, únicamente, el mar estaba reposado en el cielo, 

todo.
No había nada, pues, que se juntara
que se conglomerara 
algo, entonces, que se moviera 

nada que se formara por su propia acción 

nada que hiciera ruido en el cielo
solamente no había nada levantado que existiera
solamente estaba reposada el agua

solamente estaba nivelado el mar 

solamente, únicamente, estaba reposado 

solamente no había nada que existiera
solamente estaba en silencio

había vacío en la oscuridad
en la noche

solo, únicamente, Tz’aqol
B’itol
Tepew
Q’ukumatz
Alom
K’ajolom estaban en el agua

estaban luminosos
envueltos en plumas de quetzal

en plumas de ranchón,
por esto, pues, se ha llamado Q’ukumatz.
Eran grandes sabios
eran grandes pensadores en sus esencias.

Así, pues, solamente estaba el cielo 

estaba también Uk’ux Kaj,
este es el nombre del dios,
así es dicho.
Entonces vino, pues, aquí su palabra
llegó con Tepew
Q’ukumatz, aquí en la oscuridad
en la noche;
habló con Tepew
Q’ukumatz
hablaron, pues, 
entonces pensaron
entonces meditaron
se encontraron
juntaron sus palabras
sus pensamientos
entonces se aclaró
entonces lo pensaron entre sí, 

bajo esta claridad,

entonces se aclaró lo que iba a ser el hombre 

entonces pensaron en el nacimiento 

en la formación de los árboles
de los bejucos
en la creación también
de lo que iba a ser la vida
la formación, 
en la oscuridad en la noche, 


por parte de Uk’ux Kaj
Juraqan,
son sus nombres:
Kaqulja Juraqan, el primero,

el segundo, Ch’ipi Kaqulja 

por tercera vez Raxa Kaquija 

pues tres son Ukux Kaj.
Cuando llegaron con Tepew
Q’ukumatz
entonces fue él quien la ideó 
la vida luminosa:
“¿Cómo será para que se siembre
para que amanezca?
¿Quién será el que alimente
que sustente?
Entonces, ¡que así sea!
Llenaos
que esta agua salga 

que sea derramada
que nazca la tierra
su plato, entonces, por su misma acción
que se aplane, pues.
¡Que se siembre

que amanezca el cielo
la tierra!
No existe un instrumento de adoración 

un instrumento de aclaración de nuestra creación
de nuestra formación.
¡Entonces, que nazca el hombre formado

el hombre creado!”.

Dijeron, pues.
Entonces, pues, se formó la tierra gracias a ellos 

solamente su palabra fue su nacimiento
para que naciera la tierra.
“¡Tierra!”. Dijeron.
Al instante nació
solamente como nube
solamente como neblina
fue su creación
se aglomeró, pues,
entonces se asomaron en el agua las montañas
inmediatamente se hicieron grandes montañas
solamente por su prodigio
solamente por su encantamiento
fue realizada la idea de las montañas
de los valles
al instante, juntas,
fueron creadas las superficies de los cipresales
de los pinares.
Así, pues, se alegró Q’ukumatz:
“¡Bien llegaste, Uk’ux Kaj
tú, Juraqan
tú también, Ch’ipi Kaqulja
Raxa Kaqulja!
Saldrá bien nuestra creación 

nuestra formación”.
Dijeron, pues.
Primero, pues, nació la tierra
las montañas
los valles
fueron divididos los caminos del agua
caminaron separados sus ramales entre las montañas
estaban divididas las aguas que existían
cuando aparecieron las grandes montañas.
Así, pues, fue la formación de la tierra
cuando se formó por parte de Uk’ux Kaj
Uk’ux Ulew, así son llamados,
pues, fueron ellos los que primero la concibieron.
Se separó el cielo
se separó también la tierra en el agua
así, pues, fue su planeamiento
cuando pensaron
cuando concibieron su buen cumplimiento
su creación por parte de ellos.

✳︎

“La Tierra” primer capítulo del Popol Vuh, libro sagrado de los mayas k’iche’.
Edición de Penguin Clásicos.