
Matisse chasubles
Entre 1950 y 1954, Matisse se dedicó por completo a la creación de la Capilla de Vence (Alpes Marítimos, Francia). Fruto de toda una vida de trabajo, se considera una obra de arte total. Matisse diseñó cada detalle de este lugar de oración y contemplación: arquitectura, vitrales, cerámica mural, mobiliario y vestimentas litúrgicas. Incluso creó una serie de modelos de casullas recortadas al gouache. Posteriormente, se confeccionaron en tela y se utilizaron durante los servicios religiosos. Para la creación de estas casullas, Matisse tuvo que trabajar con un modelo preexistente y seis colores obligatorios de la tradición católica con propósitos simbólicos precisos…
Vía: Bernard Chauveau









Uso y simbolismo de los colores
- El blanco se utiliza para las celebraciones cristianas que representan alegría y pureza: Navidad, Pascua, las fiestas del Señor, la Ascención, fiestas de la Virgen, de los ángeles y de los santos no mártires, simbolizando la nueva vida y la gracia.
- El verde, símbolo de la redención y la esperanza, se utiliza durante el Tiempo Ordinario de la Iglesia, desde la Epifanía hasta el comienzo de la Cuaresma, y luego desde el Pentecostés hasta el Adviento.
- El rojo, el color del fuego, se utiliza durante la Pasión de Cristo, Domingo de Ramos y Viernes Santos, así como en festividades del Espíritu Santo, especialmente Pentecostés, la Exaltación de la Santa Cruz, la Solemnidad de los Apóstoles y en las fiestas de todos los mártires.
- El morado se refiere a los períodos de penitencia, de esperanza o de duelo y conversión, como el Adviento y la Cuaresma; simboliza la humildad, la modestia y la preparación espiritual para las celebraciones de Encarnación y Redención.
- La casulla rosa se usa solo dos domingos al año: el tercer domingo de Adviento, conocido como Domingo de Gaudete, y el cuarto domingo de Cuaresma, llamado Domingo de Laetare; estos domingos marcan un momento de alegría y esperanza en medio de períodos de preparación y penitencia.
- El negro se usa para los servicios funerarios y el Viernes Santo —el aniversario de la muerte de Cristo—, en la Conmemoración de los Fieles Difuntos (Día de Muertos) o Día de Todos los Santos.






Obra de arte total, la decoración de la Capilla de Vence considera no solo el color, la luz y el espacio, sino también el movimiento y el tiempo. El ritual eclesiástico, según su propia dramaturgia minimalista, implica gestos, vestuario, movimientos codificados y, en última instancia, para el ojo del pintor, una serie de combinaciones de colores diferentes según las estaciones del ciclo litúrgico.
Isabelle Monod-Fontaine





